Cómo trabajamos, etapa por etapa

Te contamos qué pasa en cada etapa de un proyecto de software a medida, qué necesitamos de tu lado y qué te llevás al final de cada una.

Diagrama animado del proceso: una conversación deriva en un presupuesto, el presupuesto en un relevamiento de cómo trabajás hoy, el relevamiento en la construcción del sistema por entregas, la construcción en la puesta en marcha con tu equipo, y de ahí a la etapa de después, con mantenimiento mensual y una vuelta a construcción cuando el negocio cambia.

Una conversación

Nos contás qué te hace perder tiempo hoy. No hace falta que sepas qué sistema querés: hablamos del trabajo, no de la solución. Dura menos de una hora y se hace por videollamada o en tu empresa.

Qué recibís

Una opinión honesta sobre si esto se resuelve con un sistema a medida, con algo que ya existe, o con nada todavía.

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Presupuesto

Con lo que hablamos y un relevamiento mínimo de cómo trabajás, armamos el alcance: qué hace la primera versión, qué queda para después, cuánto cuesta y cuánto tarda. Sin cargo y sin compromiso.

Qué recibís

Un presupuesto cerrado por alcance, con plazo y forma de pago, que podés guardar aunque no arranques ahora.

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Relevamiento

Con el presupuesto aprobado, seguimos el trabajo real: quién hace qué, con qué herramienta, qué se anota dónde y en qué paso se traba. Miramos las planillas, los cuadernos y los mensajes que hoy sostienen la operación.

Qué recibís

Un documento con el proceso como es hoy y como podría ser, escrito en tu vocabulario, para que lo corrijas antes de que exista una sola pantalla.

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Construcción

Construimos por partes y te mostramos cada parte funcionando con datos tuyos, no con datos de ejemplo. Lo que ves en cada entrega es lo que va a quedar.

Qué recibís

Un sistema que crece delante tuyo, y la posibilidad de corregir el rumbo antes de que sea caro.

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Puesta en marcha

Cargamos la información que ya tenías, capacitamos a quienes lo van a usar y acompañamos los primeros días con el sistema funcionando de verdad.

Qué recibís

El sistema en uso, con tu gente sabiendo usarlo y con nosotros a un mensaje de distancia.

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Después

El sistema queda funcionando con una cuota mensual. Corregimos lo que falla, mantenemos los servidores y, cuando el negocio cambia, presupuestamos lo nuevo por separado.

Qué recibís

Un sistema que sigue encajando con cómo trabajás.

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Etapas del proceso

  1. 01

    Una conversación

    Qué pasa

    Nos contás qué te hace perder tiempo hoy. No hace falta que sepas qué sistema querés: hablamos del trabajo, no de la solución. Dura menos de una hora y se hace por videollamada o en tu empresa.

    Qué necesitamos de vos

    Media hora de la persona que sufre el problema y, si es otra, de la persona que decide.

    Qué recibís

    Una opinión honesta sobre si esto se resuelve con un sistema a medida, con algo que ya existe, o con nada todavía.

  2. 02

    Presupuesto

    Qué pasa

    Con lo que hablamos y un relevamiento mínimo de cómo trabajás, armamos el alcance: qué hace la primera versión, qué queda para después, cuánto cuesta y cuánto tarda. Sin cargo y sin compromiso.

    Qué necesitamos de vos

    Que leas el alcance y nos digas qué falta o qué sobra. Ese ida y vuelta es normal y es parte del trabajo.

    Qué recibís

    Un presupuesto cerrado por alcance, con plazo y forma de pago, que podés guardar aunque no arranques ahora.

  3. 03

    Relevamiento

    Qué pasa

    Con el presupuesto aprobado, seguimos el trabajo real: quién hace qué, con qué herramienta, qué se anota dónde y en qué paso se traba. Miramos las planillas, los cuadernos y los mensajes que hoy sostienen la operación.

    Qué necesitamos de vos

    Acceso a las personas que hacen el trabajo y a lo que usan para hacerlo. Un par de horas repartidas en una o dos visitas.

    Qué recibís

    Un documento con el proceso como es hoy y como podría ser, escrito en tu vocabulario, para que lo corrijas antes de que exista una sola pantalla.

  4. 04

    Construcción

    Qué pasa

    Construimos por partes y te mostramos cada parte funcionando con datos tuyos, no con datos de ejemplo. Lo que ves en cada entrega es lo que va a quedar.

    Qué necesitamos de vos

    Que alguien de tu equipo pruebe cada entrega en el trabajo real y nos diga qué no cierra. Media hora por entrega, más o menos.

    Qué recibís

    Un sistema que crece delante tuyo, y la posibilidad de corregir el rumbo antes de que sea caro.

  5. 05

    Puesta en marcha

    Qué pasa

    Cargamos la información que ya tenías, capacitamos a quienes lo van a usar y acompañamos los primeros días con el sistema funcionando de verdad.

    Qué necesitamos de vos

    Los datos históricos, en el formato que estén, y tiempo de las personas para la capacitación.

    Qué recibís

    El sistema en uso, con tu gente sabiendo usarlo y con nosotros a un mensaje de distancia.

  6. 06

    Después

    Qué pasa

    El sistema queda funcionando con una cuota mensual. Corregimos lo que falla, mantenemos los servidores y, cuando el negocio cambia, presupuestamos lo nuevo por separado.

    Qué necesitamos de vos

    Que nos avises cuando algo no anda o cuando algo cambió en la empresa. Nada más.

    Qué recibís

    Un sistema que sigue encajando con cómo trabajás.

Las preguntas que nadie contesta

Esto es lo que casi ningún estudio explica antes de firmar. Lo escribimos acá para que no tengas que preguntarlo.

Cuando parte del trabajo puede correr sola

Durante el relevamiento miramos qué tareas se repiten igual todos los días y podrían resolverse con IA dentro del sistema: clasificar lo que entra, completar una carga a partir de un documento, redactar el resumen que alguien arma cada mañana. Si encontramos una, la acotamos a un resultado que se pueda verificar y la construimos con una persona revisando en el punto donde se decide algo. Si no encontramos ninguna, te lo decimos.

¿Y si se equivoca?

Puede equivocarse, como cualquier herramienta que interpreta información. Por eso no le damos tareas abiertas: le damos una tarea acotada, con un resultado verificable, y dejamos que una persona revise antes de que algo importante se decida. Cuando falla, se nota y se corrige, en lugar de descubrirlo tres meses después.

Empezá por la conversación

No cuesta nada y te llevás una opinión honesta.